El Risco, cocina isleña con estética

    Primera razón: Comer frente al mar siempre es una experiencia grata, pero hacerlo además bajo la tutela del Risco de Famara es un plus. La experiencia sensorial de acomodar todos los sentidos a un espacio muy energético y a unos platos que combinan finura y tradición bien merecen una mención. Pedir mesa en la terraza cuando el viento lo permite es garantizarse un festín que entra por los ojos.

    El rumor de las olas se incluye en la carta

    * El rumor de las olas se incluye en la carta.

    Segunda razón: En el restaurante el Risco es obligatorio probar su crujiente de morena frita y batata y el postre de papagaya con espuma de queso de cabra. Estos dos platos abanderan una cocina donde manda el producto de temporada y especialmente los pescados de la zona. El atún en milhojas de piña es otro plato atractivo como el elegante tartar de sardina marinada y aguacate que irradia frescura y esencia marinera.

    Tiras de morena frita y batata con gotitas de limón

    * Tiras de morena frita y batata con gotitas de limón.

    Tercera razón: Los arroceros exigentes que saben diferenciar cuando el grano está engordado con un buen caldo de pescado encontrarán en el Risco su lugar predilecto. Suelen cocinar una paella con bogavante que acalla a los comensales más habladores y que fácilmente nos traslada del Atlántico al Mediterráneo.

    Cuarta razón: En Lanzarote el pulpo suele ser uno de los manjares locales que hay que probar y hacerlo además a la plancha. Uno de los más sabrosos y sobre todo mejor cocinado, porque no lo resecan, es el que se ofrece en este restaurante. Y como un matrimonio indisoluble, el pulpo debe ir acompañado de un vino de la tierra, por ejemplo, un Guiguan seco fermentado en barrica.

    Pulpo a la plancha con mojo verde

    * Pulpo a la plancha con mojo verde.

    Quinta razón: La fusión de sabores entre lo tradicional y lo cosmopolita no es fácil de conseguir sin caer en el experimento. En este caso, los sabores locales están muy presentes, pero con elegantes contrapuntos estéticos. El sello de autenticidad de la cocina insular no está reñido con un punto de riesgo culinario que se agradece. La cuenta que suele rondar los 25-30 euros por persona se paga con agrado ante una cocina tan bien gestionada.

    * Muy recomendable reservar mesa para tener buena localización (928528550). Calle Montaña Clara, 30 – 35558, Famara–Teguise, Lanzarote.

    Entrada publicada el 8 de marzo de 2015